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15 DE ENERO

SAN ARNOLDO JANSSEN,
Presbítero y Fundador

Solemnidad

Antífona de entrada

Hch 1,8

Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes
recibirán fuerza para ser mis testigos hasta los confines de la tierra.

Se dice o canta el Gloria

Oración Colecta

Oh Dios, que por medio de tu Verbo encarnado,
obras la reconciliación del género humano,
concede que, por la intercesión de San Arnoldo, presbítero,
todos los pueblos, ante la luz del Verbo y el Espíritu de gracia,
sean liberados de las tinieblas del pecado,
y encuentren el camino de la salvación.
Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

¡Qué hermosos son los pies del que anuncia la paz!

Lectura del Profeta Isaías

Is. 52, 7-10

¡Qué hermosos son sobre los montes
los pies del mensajero que anuncia la paz,
que trae la buena nueva,
y anuncia la victoria,
que dice a Sión: "Ya reina tu Dios"
Escucha: tus centinelas alzan la voz,
cantan a coro,
porque ven con sus propios ojos,
que el Señor regresa a Sión.

Estallen en gritos de alegría,
ruinas de Jerusalén,
porque Señor consuela a su pueblo,
rescata a Jerusalén.
El Señor manifiesta su poder
a la vista de todas las naciones,
y toda la tierra contemplará
la victoria de nuestro Dios.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

Sal 95,1‑2a; 2b‑3; 7‑8a; 9‑10a (R.: v. 3 o Mt 28,19)

Propaguen su grandeza entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos.

O bien:

Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos.

Canten al Señor un canto nuevo,
que toda la tierra cante al Señor.
canten al Señor, bendigan su nombre.

Proclamen día tras día su victoria.
Cuenten a los pueblos su gloria,
sus maravillas entre todos los pueblos.

Familias de los pueblos, aclamen al Señor,
aclamen la gloria y el poder del Señor,
aclamen la gloria del nombre del Señor.

Póstrense ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra entera.
Digan a las naciones: "¡El Señor es Rey!".

SEGUNDA LECTURA

Dios me ha dado el privilegio de anunciar a las naciones
la incalculable riqueza de Cristo.

Lectura de la Carta de san Pablo a los cristianos de Éfeso

Ef. 3,8-12.14-19

Hermanos:
A mí, el más insignificante de todos los creyentes, se me ha concedido este don de anunciar a las naciones la incalculable riqueza de Cristo, y de mostrar a todos cómo se cumple este plan salvífico, escondido desde el principio de los siglos en Dios, creador de todas las cosas. De esta manera, los poderes y potestades que habitan en el cielo tienen ahora conocimiento, por medio de la Iglesia, de la múltiple sabiduría de Dios, conforme al proyecto que desde la eternidad Dios se había propuesto, realizar en Cristo Jesús, Señor nuestro. Mediante la fe en él y gracias a él, nos atrevemos a acercarnos a dios con plena confianza.

Por eso doblo mis rodillas ante el Padre, de quien procede toda familia en el cielo y en la tierra, para que, conforme a la riqueza de su gloria, los robustezca con la fuerza de su Espíritu, de modo que crezcan interiormente. Que Cristo habite por la fe en sus corazones; que vivan arraigados y fundamentados en el amor. Así podrán comprender, con todos los creyentes, cuál es la anchura, la longitud, la altura y profundidad, del amor de Cristo, un amor que supera todo conocimiento; de esa manera los desbordará la plenitud misma de Dios.

Palabra de Dios

ALELUYA

1 Tim 3 ,16

 

Aleluya.

Gloria a ti, Cristo, Verbo Divino;
Gloria a ti, Cristo, proclamado a las naciones.

Aleluya.

EVANGELIO

A los que creen en su nombre, les dio capacidad para ser hijos de Dios

Lectura del santo Evangelio según san Juan

Jn. 1,1 5.9 14.16 18

En el principio existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hizo todo,
y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.
En la Palabra había vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla,
y la tiniebla no la recibió.

La Palabra era la luz verdadera,
que alumbra a todo hombre.
Al mundo vino y en el mundo estaba;
el mundo se hizo por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a cuantos la recibieron,
a todos aquellos que creen en su nombre,
les dio capacidad de ser hijos de Dios.
Estos no han nacido de sangre,
ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne,
y puso su morada entre nosotros,
y hemos visto su gloria:
gloria que recibe del Padre
como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.

Pues de su plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia,
porque la ley se dio por Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás:
el Hijo único que está en el seno del Padre es quien lo ha contado.

Palabra del Señor.

Se dice el Credo

Oración sobre las ofrendas

Las ofrendas que hemos puesto sobre el altar Señor,
las reciba el Espíritu Santo,
a cuyo servicio San Arnoldo se consagró enteramente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

Testigo de la Palabra de Dios y de la misión de la Iglesia.

En verdad es bueno y justo
darte gracias siempre y en todo lugar,
a Ti, Padre santo, Dios omnipotente y eterno,
por Cristo nuestro Señor.

Tú nos das la alegría de celebrar la fiesta de San Arnoldo,
pastor según tu Corazón y servidor de tu Palabra.

En su fe inconmovible
nos ofreces una luz segura para nuestros pasos;
en su activa caridad nos muestras el camino evangélico
que une las razas, culturas y naciones.

Inspirado por Ti, él envió misioneros a todo el mundo,
a fin de dar cumplimiento a la misión que la Iglesia tiene
de anunciar a los Gentiles las inescrutables riquezas de Cristo
y su participación en la herencia eterna.

Por este misterio de amor, los Ángeles proclaman tu gloria,
los Tronos y Dominaciones te adoran,
y nosotros, unidos a la multitud de los coros celestiales,
cantamos con voz unánime el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo…

Antífona de comunión

Jn 17,4.6a

Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste.
He manifestado tu nombre a aquellos que me diste de en medio del mundo.

o bien:

Jn 1,14

Y la Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria:
gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Oración después de la comunión

Señor, que el alimento que hemos recibido
produzca en nosotros tal efecto,
que, siguiendo el ejemplo y las enseñanzas de San Arnoldo,
seamos arrebatados en el amor a tu Verbo Encarnado.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

 
LITURGIA DE LAS HORAS

15 DE ENERO

SAN ARNOLDO JANSSEN,
Presbítero y Fundador

Solemnidad

Nació el año 1837 en Goch, población alemana de la Baja Renania. Ordenado sacerdote para la diócesis de Münster, se dedicó al "Apostolado de la oración". Movido por el deseo de promover la unidad entre los cristianos, el anuncio del Evangelio y el establecimiento de la Iglesia entre los pueblos no cristianos, en 1875 fundó la Congregación del Verbo Divino en Steyl, pueblito de Holanda. Consciente de la necesidad de la presencia femenina en la labor misionera, fundó dos congregaciones de Hermanas:: Las Siervas del Espíritu Santo en 1889 y las Siervas del Espíritu Santo de Adoración Perpetua en 1896. Murió el 15 de enero de 1909.

Del Común de Pastores o de Santos: para religiosos.

I Vísperas

Ant.1 Cooperar con Dios en la salvación de la humanidad es ciertamente una tarea divina.

Salmos y cántico del Común de Pastores

Ant. 2 Que la Palabra de Dios se extienda y sea glorificada, y que el Reino de Dios sea anunciado y establecido en todo el mundo.

Ant. 3 Que el Verbo de Dios encarnado nos dé vida con su Espíritu.

LECTURA BREVE

1 Tim. 2,4-7a

Dios quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Pues Dios es uno, y uno solo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Jesucristo, que se entregó en rescate por todos.

RESPONSORIO

1 Pe. 1,25; Lc. 1,2

 

La Palabra del Señor permanece para siempre: *esta Palabra es el Evangelio que les anunciamos.
La Palabra del Señor permanece para siempre: *esta Palabra es el Evangelio que les anunciamos.

Como nos la transmitieron los que al principio fueron testigos y luego ministros de la Palabra.
esta Palabra es el Evangelio que les anunciamos.

Gloria al Padre…
La Palabra del Señor permanece para siempre: *esta Palabra es el Evangelio que les anunciamos.

MAGNIFICAT

Ant. A Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos.

PRECES

Palabra eterna que por nosotros te hiciste carne, por la intercesión de San Arnoldo te imploramos y decimos: Venga a nosotros tu Reino.

Señor Jesús, extiende tu Iglesia hasta los confines de la tierra,
para que acoja a los pueblos de todos los idiomas y culturas.

Esperado de las naciones, que tu Evangelio llegue hasta las regiones que aún no han recibido la Palabra de vida,
y atraiga todos los pueblos hacia ti.

Salvador del mundo, desde el inicio has llamado operarios a tu mies,
multiplica a tus cooperadores en las Congregaciones, Verbo Divino, Siervas del Espíritu Santo y Siervas del Espíritu Santo de Adoración Perpetua.

Señor Jesús, que has venido para que todos sean uno en ti,
concede que todos los bautizados sean animados de estima y amor fraterno recíproco.

Rey de todos los corazones, que quieres reunir a todos en tu gloria,
concede a los fieles difuntos que contemplen la visión beatífica de tu rostro.

Padre nuestro…

ORACIÓN

Oh Dios, que por medio de tu Verbo encarnado,
obras la reconciliación del género humano,
concede que, por la intercesión de San Arnoldo, presbítero,
todos los pueblos, mediante la luz del Verbo
y el Espíritu de gracia,
sean liberados de las tinieblas del pecado,
y encuentren el camino de la salvación.
Por nuestro Señor Jesucristo.


OFICIO DE LECTURAS

PRIMERA LECTURA

Rom 10,9-18

De la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos

Todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.

Porque si proclamas con tu boca que Jesús es el Señor y crees con tu corazón que Dios lo ha resucitado de entre los muertos, te salvarás. En efecto, cuando se cree con el corazón actúa la fuerza salvadora de Dios, y cuando se proclama con la boca se obtiene la salvación. Pues dice la Escritura: "Nadie que cree en él quedará defraudado". Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues "todo el que invoca el nombre del Señor se salvará". Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la Escritura: "¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio!" Pero no todos han prestado oídos al Evangelio; como dice Isaías: "Señor, ¿quién ha dado fe a nuestro mensaje?" Así, pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo. Pero yo pregunto: "¿Es que no lo han oído?" Todo lo contrario: "A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje".

RESPONSORIO

Is. 52,7; Rom 10,8

 

¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que trae la buena nueva!,*que anuncia la paz y trae la buena nueva.

La Palabra está cerca de ti, en tus labios y en tu corazón,*que anuncia...

SEGUNDA LECTURA

De los escritos de San Arnoldo Janssen, presbítero.
("Fin y naturaleza de la Congregación del Verbo Divino", Verbum 8, 1966, 405‑409)

La actividad misionera tiene su origen en la misión del Hijo y del Espíritu Santo.

Los términos “Verbo Divino” del título o nombre de nuestra Congregación se refieren, en primer lugar, al Verbo del Padre, que es el Hijo, y luego al verbo o palabra del Hijo, que es el evangelio de Cristo. De donde se sigue que también debemos rendir culto al Hijo de Dios. Por lo tanto, los cohermanos reflexionen frecuentemente sobre el hecho de que Jesucristo, el Hijo del eterno Padre, se hizo hermano y alimento nuestro, enseñándonos así la caridad y la humildad. Él es el primer y máximo apóstol, el sacerdote y pastor de las almas, el cordero y el león, el siervo y el Hijo del Padre, el peregrino en la tierra, que enseñó, aconsejó y curó a los hombres, y les franqueó, con su doctrina y su cruz, el camino de la salvación. Los cohermanos, además, no descuiden la meditación sobre el Verbo encarnado y penetren así en el santuario de su corazón y en profunda admiración y veneración traten, en lo posible, de imitar las virtudes de su vida terrena, eucarística y mística.

Realizó obras maravillosas, como la redención del mundo, la fundación de la Iglesia y el envío del Paráclito. Las dos primeras son preparación y premisa de la última en cuanto el Espíritu Santo lleva a plenitud la obra de Cristo. El Espíritu Santo, en efecto, vivifica a la Iglesia con el magisterio de la verdad, las normas de vida y con los sacramentos de la salvación; purifica a los hombres de sus pecados y los hace semejantes a Dios. Él es la fuente inagotable de la caridad, en quien Dios se ama a sí mismo y al mundo; por medio de Él, el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones; el Padre y el Hijo nos lo envían como testigo de su amor. También nosotros debemos amarlo en Jesús, con Jesús y con el Padre. Los cohermanos manifestarán su amor intenso al Espíritu Santo, en la medida que se esfuercen por ser, con su gracia, instrumentos prontos a todo. Para ello, no sólo se requiere que sean laboriosos, sino también sobrios, justos y dedicados a la oración, correspondiendo siempre a los impulsos de su gracia.

Si bien tributamos especial veneración a la segunda y a la tercera persona, sin embargo, no descuidamos a la primera y al misterio de la Santísima Trinidad. En efecto, el eterno Padre es el origen santísimo y benignísimo de las otras personas, y el mejor y más amable de todos los padres. A Él debemos adorarlo, amarlo y honrarlo, procurando propagar su reino de amor y aumentar el número de hijos que lo amen en el mundo.

Siempre y en ante todo deberemos honrar a la Santísima Trinidad, con nuestra mente, de palabra y obra. Con la mente, mediante nuestro amor y sumisión. De palabra, mediante nuestras piadosas plegarias y sermones. De obra, mediante todas nuestras acciones, realizadas por su gloria. Entre las acciones que realicemos para la mayor gloria de Dios, tengamos preferencia y estima por las obras de misericordia espirituales y corporales que nos recomendó el Señor en modo particular. Porque los hombres son imagines de Dios, hermanos de Cristo, y templos del Espíritu Santo. Al igual que Dios ama a todos los hombres desde la abundancia de su amor, tolera sus defectos y busca su conversión, hagamos nosotros lo mismo. Sea esta nuestra norma de oro, tanto en el anuncio de la Buena Nueva como en la práctica del amor fraterno.

En nuestro empeño por anunciar la Palabra de Dios, debemos promover y difundir la fe católica y las virtudes cristianas, para que así desaparezca el pecado que obstaculiza aquellas. Para nuestra actividad misionera elijamos, con preferencia y en lo posible, aquellas tierras en las que se pueda esperar mayores frutos o aquellas a las que nos sentimos llamados por la Divina Providencia. Trabajemos, ante todo, por la conversión de los paganos, no-católicos y no-creyentes, pues esta es la finalidad primaria de la Congregación, y seguirá siéndolo en tanto lo permita la Divina Providencia. Sea nuestra mayor preocupación la conversión de los paganos. Por lo tanto, nos corresponde trabajar con gran celo para que también ellos se conviertan, y conozcan al Padre y a quienes Él envió, a Jesucristo y al Espíritu Santo.

RESPONSORIO

Jn 14,16; Hch 1,8; Jn 16,13

 

Yo rogaré al Padre, y les dará otro Consolador para que esté siempre con ustedes; * Y serán mis testigos hasta los confines de la tierra.

Cuando venga el Espíritu de la verdad, les enseñará toda la verdad; * Y serán...

HIMNO: Te Deum

ORACIÓN

como en Laudes


LAUDES

Ant.1 El era la luz verdadera que ilumina a todos, la que vino a este mundo.

Salmos y cántico del domingo de la primera semana.

Ant.2 El anuncio del Evangelio, es el acto más profundo de amor al prójimo..

Ant.3 La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.

LECTURA

1 Jn1,1-3

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra de la vida -pues la vida se manifestó y nosotros la hemos visto, y damos testimonio y les anunciamos la vida eterna que estaba junto al Padre y se nos manifestó-, lo que hemos visto y oído, eso les anunciamos, para que también ustedes estén en comunión con el Padre y con su Hijo, Jesucristo.

RESPONSORIO

Jn 1,14

 

El Verbo se hizo carne * y habitó entre nosotros.
El verbo...

Hemos visto su gloria porque vino a este mundo.
Y habitó entre nosotros.

Gloria al Padre…
La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.

Benedictus

Ant. Ante la luz del Verbo y el Espíritu de gracia, desaparezcan las tinieblas del pecado y la noche de la incredulidad, y viva el Corazón de Jesús en los corazones de los hombres.

PRECES

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para salvarlo. Con plena confianza en el amor de Dios, imploramos:
Salva a tu pueblo, Señor.

Palabra hecha carne que habitas entre nosotros,
ayúdanos a reconocer tu rostro en la vida de la gente, en todas las culturas e idiomas.

Salvador del mundo, que has venido no para condenarlo, sino para salvarlo,
haz que todos los pueblos del mundo reconozcan el amor que Dios les tiene.

Jesús que hablaste con la mujer samaritana junto al pozo,
haz que estemos siempre dispuestos a dialogar con los que son diferentes a nosotros.

Jesús, que enviaste a tus discípulos a anunciar el Evangelio al mundo entero,
haz que nunca falten misioneros dispuestos a anunciar tu Evangelio.

Jesús, tú que viniste a reunir a los hijos de Dios dispersos,
haz que todos los pueblos tengan vida y la tengan en abundancia.

Padre nuestro…

ORACIÓN

Oh Dios, que por medio de tu Verbo encarnado,
obras la reconciliación del género humano,
concede que, por la intercesión de San Arnoldo, presbítero,
todos los pueblos, mediante la luz del Verbo
y el Espíritu de gracia,
sean liberados de las tinieblas del pecado,
y encuentren el camino de la salvación.
Por nuestro Señor Jesucristo.


HORA INTERMEDIA

Salmodia complementaria. Si cae en domingo, se toman los salmos del domingo de la primera semana.

TERTIA

Ant. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí y también ustedes serán mis testigos.

LECTURA BREVE

Ez 36,26-27

Les daré un corazón nuevo, y les infundiré un espíritu nuevo; les arrancaré el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en ustedes y haré que vivan según mis mandamientos, observando y cumpliendo mis leyes.

Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu,
Y una sola es la esperanza a la que hemos sido llamados.

SESTA

Ant. El amor perfecto es observar la Palabra de Cristo.

LECTURA BREVE

Ef. 3,3.5-7

Por revelación se me dio a conocer el misterio de Cristo, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, por el Evangelio, del cual yo soy ministro por la gracia que Dios me dio con su fuerza y su poder.

Vayan por todo el mundo
Y prediquen el Evangelio.

NONA

Ant. Somos colaboradores de Dios; ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios.

LECTURA BREVE

1 Tim 3,13

Los que desempeñan bien su ministerio obtendrán un puesto de honor y mucha seguridad en la fe que tenemos en Cristo Jesús.

Si el Señor no construye la casa,
En vano trabajan los albañiles.

Oración conclusiva como en Laudes.


II VÍSPERAS

Ant. 1 Si confiamos en el Señor y hacemos lo que está en nuestro poder, Dios no nos abandonará.

Salmos y cántico del común de Pastores.

Ant. 2 Al siervo fiel y prudente el Señor le confía el cuidado de su familia.

Ant. 3 Si alguno me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos nuestra morada en él.

LECTURA BREVE

Rom 5:3-5

Hasta de los sufrimientos nos sentimos orgullosos, sabiendo que los sufrimientos producen paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida, esperanza. Una esperanza que no defrauda porque, al darnos el Espíritu Santo, Dios ha derramado su amor en nuestros corazones.

RESPONSORIO BREVE

Cf. Hch 1,8

Recibirán la fuerza del Espíritu Santo, *cuando vendrá sobre ustedes.
Recibirán.

Y serán mis testigos hasta los confines de la tierra.
Cuando vendrá sobre ustedes.

Gloria al Padre.
Recibirán.

MAGNIFICAT

Ant. Sea conocido, amado y glorificado por todos el Dios Uno y Trino: el poder del Padre, la sabiduría del Hijo y el Amor del Espíritu Santo.

PRECES

Por la intercesión de San Arnoldo, dirijamos nuestras súplicas a Dios Uno y Trino, diciendo:
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.

Padre de amor y de misericordia, tú cuidas a todas tus creaturas,
haz que experimenten tu amor cuantos sufren la falta de amor, los que están solos y los marginados.

Jesús, Hijo de Dios y Palabra hecha carne que has muerto en la cruz para salvarnos,
haz que a todos alcance tu gracia.

Espíritu Santo, consolador y fuente de vida,
da vista a los ciegos, libertad a los oprimidos y que los pobres escuchen la Buena Nueva.

Oh Santa Trinidad, una en el amor,
haz que la Iglesia y el mundo vivan en unidad y paz.

Oh Jesús, que nos alimentas con la Palabra y el Pan de la vida,
haz que experimentemos siempre tu presencia y tu poder en nuestras vidas.

Jesús, recibe en tu Reino eterno a nuestros hermanos difuntos,
y revélales la gloria de tu rostro.

Padre nuestro…

ORACIÓN

Oh Dios, que por medio de tu Verbo encarnado,
obras la reconciliación del género humano,
concede que, por la intercesión de San Arnoldo, presbítero,
todos los pueblos, mediante la luz del Verbo
y el Espíritu de gracia,
sean liberados de las tinieblas del pecado,
y encuentren el camino de la salvación.
Por nuestro Señor Jesucristo