Parroquia en MISIÓN Nº7

Testimonio Diálogo Dimensiones

Secretariado SVD de Misiones - Roma - 10 de junio de 2005

En este boletín

1. Introducción - DE NUEVO EN EL AIRE

2. Herberger - PÁRROCO MISIONERO EN EL CARIBE

3. Cattáneo - APOSTOLADO BÍBLICO EN LAS PARROQUIAS DE MINDANAO

4. APORTES A Parroquia en MISIÓN
 


1. Introducción - DE NUEVO EN EL AIRE

Desde los comienzos de 2001 el boletín Parroquia en MISIÓN comenzó a aparecer de vez en cuando. A finales de noviembre de 2004 ya habían sido publicados seis números. Ahora, después de una interrupción de un año y medio, este boletín aparece de nuevo. El Capítulo General XV pidió que se hicieran esfuerzos específicos para clarificar y resaltar el perfil misionero de las parroquias donde trabajamos. Para ayudar a animar estos esfuerzos, este boletín electrónico quiere compartir ideas, opiniones, recursos y esperanzas sobre el ministerio SVD en las parroquias.

Los números anteriores de Parroquia en MISIÓN han sido colocados en el sitio Web en www.svdcuria.org.

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2. Herberger - PÁRROCO MISIONERO EN EL CARIBE

La presencia de la SVD en el Caribe se remonta a los años '50 cuando nuestro cohermano Joseph Bowers fue consagrado obispo de la recién erigida diócesis de St. John – Basseterre. En este momento hay 16 SVD destinados en el distrito del Caribe y están trabajando en 5 países diferentes.

Ed Herberger, que ahora está trabajando en Anguilla, ha publicado recientemente un pequeño artículo para el boletín verbita del Caribe. En él reflexiona sobre la tensión que se produce entre el servicio pastoral de aquellos que son miembros activos de la parroquia (que la mayoría de las veces es un trabajo a tiempo completo) y el reconocer que como "párrocos misioneros" deberíamos dedicar más tiempo a la gente de la periferia (los que no son practicantes). En un e-mail que me envió me comentaba: "Me estaba preguntando si esto es un fenómeno que sucede en otras partes de la Congregación y si hay lugares en la Congregación donde están manejando con éxito este asunto. El problema es que el trabajar con la comunidad practicante es un trabajo a tiempo completo."

Creo que éste es el desafío principal para aquellos que buscan potenciar el perfil misionero del ministerio parroquial. Seguramente que esto no es sólo una preocupación en el Caribe.

Durante veinte años he trabajado en varias parroquias como párroco en el Caribe. Poco a poco he comenzado a darme cuenta de que como Misionero del Verbo Divino he sido llamado es a ser algo más que un párroco. He sido llamado a ser un párroco misionero. Esta es mi historia.

La situación pastoral. Los pasados ocho años he sido párroco de la parroquia de San Gerardo en la pequeña isla de Anguilla. Es un territorio británico de ultramar con una población de un poco más de 10.000 habitantes, predominantemente protestantes. La población católica es el 6 % (654 según el censo de 2001). Muchos han venido como inmigrantes (y continúan viniendo más) de otras islas más católicas, principalmente para trabajar en el sector del turismo y de la construcción. Un pequeño número de esos inmigrantes viene normalmente a la misa de los domingos, pero por diversas razones la mayoría no se relacionan con la parroquia, aunque se consideran católicos y bautizan a sus hijos.

Los miembros activos son unos 200, que son: (1) nativos de Anguilla, (2) gente de otras islas que ya llevan mucho tiempo aquí, (3) algunos de los inmigrantes recientes, (4) gente de EE.UU. y Canadá que están jubilados y han establecido su hogar aquí. Además, los turistas forman la mayoría de la comunidad de los domingos durante la mayor parte del año.

Sin preguntarnos el porqué de todo esto, he intentado dar el contexto de la situación pastoral.

Un desafió misionero. Como párroco primeramente (y casi exclusivamente) me dedico a los católicos practicantes de la parroquia. Estos son los que vienen a la Eucaristía dominical, están comprometidos en varias actividades parroquiales y forman la comunidad católica visible. Gradualmente me he dado cuenta de que un gran número de los que he descrito anteriormente no se relacionan con la Iglesia. También he notado que nuestras familias están deslizándose silenciosamente hacia un secularismo, un materialismo y un relativismo que son alimentados por la televisión, el turismo, los viajes y las diversas tecnologías disponibles. Todo ello tiene como consecuencia una disminución de la fe.

Me enfrenté a un servicio pastoral que no había notado y por lo tanto había descuidado, esto es, ponerme en contacto con aquellos que no tienen relación con la Iglesia o que se están alejando. Esta gente en la periferia es precisamente a la que hay que llegar. Para mí ésta es una prioridad distintiva para los SVD que trabajamos en parroquias.

Esto representó un dilema. El trabajo pastoral y administrativo que tenía delante de mí es un trabajo a tiempo completo: Preparar las liturgias del domingo y de la semana, preparaciones a los bautismos y casamientos, juntar material educativo para el boletín semanal, transmisiones de radio, encuentros ecuménicos, trabajo como director del coro y del grupo de jóvenes, el consejo parroquial, el comité de construcciones (estamos planificando nuestra nueva iglesia), director espiritual de la sociedad de San Vicente de Paúl que se reúne semanalmente, ofrecer un servicio de formación permanente para los catequistas, visitar a los enfermos y a los ancianos, bautismos, funerales, bodas, y los innumerables e-mails, llamadas de teléfono e inesperadas visitas.

Para prestar más atención a aquellos que están en la periferia tendría que acortar alguna de mis actividades y el tiempo dedicado a los miembros activos. Una pastoral para aquellos que están en la periferia requeriría: localizarlos y visitarlos (ir a su terreno), juntarse con pequeños grupos en las casas o en el centro parroquial (como por ejemplo con los grupos que se han confirmado recientemente, padres que han bautizado últimamente a un hijo, padres cuyos hijos deberían estar en el Programa de Educación Religiosa de la Parroquia etc.), además se debería formar un equipo de visitas (de evangelización) entre los feligreses activos. ¡Eso es mucho pedir!

¿Soluciones? Sin embargo hay otra forma de encararlo que yo considero más efectiva y más creativa. Nosotros, los Misioneros del Verbo Divino en el Distrito del Caribe podríamos formar un “equipo de misión” que se encargara específicamente de asistir a las parroquias con la tarea de alcanzar y evangelizar a aquellos de la periferia. Puede ser una combinación de Sacerdote, Hermano y Hermana. Este equipo de misión (evangelización) conseguiría magníficos frutos, estoy convencido de ello.

Hay muchas maneras para poner esto en práctica: (1) Un equipo de dos o tres puede ser invitado a la parroquia por dos meses, y con la ayuda de la comunidad local localizar a los que son miembros inactivos, visitarlos, y darles una orientación introductoria e inspiración. La ventaja de dos o tres es que pueden tener como objetivo diferentes grupos (jóvenes, adultos jóvenes, obreros, gente de habla española). (2) Un miembro del equipo podría venir por seis meses y junto con el párroco comenzar las visitas y seguir a aquellos que responden. Paralelamente a este acercamiento, se le pedirá a la comunidad activa que apoye con tardes de oración. En cualquiera de las dos formas, el objetivo último sería formar un equipo de evangelización, dentro de la parroquia, que haga el trabajo.

Aunque la situación en Anguilla puede ser única, creo firmemente que todos los que somos párrocos debemos encontrar caminos para llegar de manera especial a aquellos de la periferia. Como Misioneros del Verbo Divino, estamos llamados a ser párrocos misioneros.

[Pueden ponerse en contacto con Ed en herbsvd@anguillanet.com.]

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3. Cattáneo - APOSTOLADO BÍBLICO EN LAS PARROQUIAS DE MINDANAO

Marcelo Cattáneo, un misionero argentino que trabaja en la provincia sur de las Filipinas, es el Coordinador del Apostolado Bíblico. Vive y trabaja en el Distrito de Agusan de Mindanao, una extensa zona rural con 17 verbitas que prestan allí su servicio misionero. Marcelo ha estado trabajando junto con su equipo de apostolado bíblico para llegar a las parroquias de la zona. Nos describe el proyecto tal y como se ha desarrollado a lo largo de los años.

Inicios. La gente continua preguntándome: "¿Cuál es su parroquia, Padre?" Es aun difícil para muchos aquí encontrar a un misionero que no esté directamente involucrado en la pastoral parroquial o de colegios. Especialmente habiéndome iniciado en dicho servicio a mi llegada a Agusan en 1995. ¡Pero la Biblia va abriendo caminos, y eso es lo que importa!

Hace un año y medio que regresé a este distrito y aún seguimos haciendo y deshaciendo proyectos con el firme deseo de encontrar no la receta mágica, pero sí el camino más adecuado para que las comunidades lean, compartan y disfruten la Biblia.

Situación. El distrito consta de ocho parroquias, dos de las cuales son administradas por el clero diocesano. Para gran parte de la población el trabajo se concentra en el campo y en el sector público. El área geográfica no es grande y los pueblos son relativamente vecinos unos de otros. El lamentable estado de los caminos, la falta de oportunidades de trabajo y la corrupción de la clase política son los factores más sobresalientes que causan de la condición precaria en la que vive la mayoría de la gente. Pero también lo es la perspectiva pastoral tradicional de un gran sector de la Iglesia que no hace sino alimentar el conformismo de la gente y mantener el status quo de la clase dirigente y de los grandes terratenientes.

El programa de las CEBs, sin embargo, sigue creciendo y ganando lugar en las parroquias. También es alentador constatar que los distintos apostolados van ganando fisonomía propia e interés por parte de los agentes pastorales. Nosotros mismos como distrito SVD nos vemos tan comprometidos con la pastoral parroquial como con los distintos apostolados que, sin duda, responden a nuestras cuatro dimensiones características.

Programa. Me limitaré a presentar sólo el programa que está a mi cargo: la pastoral bíblica. Tres son los objetivos del mismo: formación-concientización, coordinación-orientación y animación.

Actividades. Durante los primeros seis meses después de mi regreso intentamos llegar a cada una de las parroquias para presentar y discutir el programa bíblico para el distrito. Como equipo bíblico nos reunimos dos veces y seguimos juntos un temario de formación bíblica. El mismo tema continúa reflexionándose al nivel de las comunidades por medio de las celebraciones de la Palabra. Un tercer paso es la producción de un material básico para las mismas comunidades. También al nivel de las parroquias hemos guiado reflexiones para la renovación anual de los ministros de la Palabra y de los catequistas. En cuanto a la producción de material, estamos trabajando en un comentario a las lecturas dominicales para ayudar a los ministros de la Palabra, y en la confección de una guía bíblica para la formación de los miembros de las comunidades.

Dificultades. No hay rosas sin espinas… Una de ellas es la falta de interés por parte de algunos párrocos respecto del programa puesto que lo consideran responsabilidad pura y exclusiva del coordinador asignado. A esto se suma la ausencia de un proyecto pastoral en la mayoría de las parroquias y a nivel de distrito. Por el momento, como equipo nos guiamos por el proyecto pastoral diocesano. Una tercera dificultad, como es de suponer, es la precaria situación económica de la gente y los limitados recursos de nuestras parroquias para apoyar el programa.

[Puede ponerse en contacto con Marcelo en marcatn@libero.it.]

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4. Aportes a Parroquia en MISIÓN

Parroquia en MISIÓN está dirigido primordialmente a los cohermanos SVD  que trabajan en el apostolado parroquial. También se envía a los superiores provinciales y regionales y a otros interesados en esta reflexión. También se envía al provincial y a los superiores regionales y a otros interesados en el perfil misionero de las parroquias. Si sabes de otros a los que les gustaría recibir este boletín, por favor envía un mensaje al editor, Tomás Ascheman (svd.missec@verbodivino.it).

Si quieres aportar tus ideas para la publicación, está cordialmente invitado a hacerlo. Actualmente, el boletín se edita en inglés y castellano. Si quieres ver este boletín en otra lengua o si puedes ayudar con la traducción, por favor, envía un mensaje al editor. Gracias a Pedro de Dios Martín por su colaboración con la traducción al castellano.

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Para suscribir y enviar avisos para la publicación, por favor, contacte a:

Tomás Ascheman SVD
Secretario de Misiones - Generalato
svd.missec@verbodivino.it