PRESENTACIÓN
Queridos cohermanos,
Celebramos nuestro XIX Capítulo General con el tema: «Tu luz debe brillar delante de los demá” (Mt 5,16): Discípulos fieles y creativos en un mundo herido en el Centro Ad Gentes, Nemi, del 16 de junio al 14 de julio de 2024. Con la presencia de 120 capitulares, observadores laicos, hermanas SSpS y numerosos cohermanos que estuvieron al servicio del Capítulo, confirmamos nuestra capacidad de vivir interculturalmente y dar testimonio de fraternidad. El XIX Capítulo General cumplió con su tarea de revisar, evaluar y proponer nuevas prioridades para la Congregación. Además, las reflexiones y elecciones hechas por los miembros del Capítulo se articularon como compromisos en la Declaración final del Capítulo General.
Las interacciones, debates y celebraciones durante las cuatro semanas del Capítulo fueron un testimonio de nuestra unidad y colaboración. Profundizamos el tema del Capítulo con el Documento de Trabajo, que fue la consolidación de las reflexiones de las Provincias, Regiones y Misiones (PRM), así como el aporte específico de nuestras casas de formación y los socios laicos verbitas en la misión.
Este folleto presenta la Declaración final del XIX Capítulo General. Esta Declaración es el resultado del trabajo en grupos de base y subgrupos según las áreas de interés de los capitulares, análisis de la realidad de nuestras cuatro Zonas y el consenso de la Asamblea Plenaria.
Ser parte de las heridas hoy
Durante el Capítulo, abordamos las diversas heridas presentes en el mundo; no nos limitamos a enumerar su dolor, sino que nos sentimos incluidos entre todos los afectados por las injusticias sociales y culturales, los sistemas económicos y políticos que causan desigualdad y discriminación, la crisis ambiental y sus consecuencias nocivas para la vida, y los que sufren por la falta de sentido y esperanza.
Si bien nos solidarizamos con los heridos, también debemos enfrentar la realidad de que podemos infligir heridas a otros. El dolor y la fragilidad que se dan en la Iglesia y en nuestra Congregación nos llaman urgentemente a emprender un camino de renovación y conversión. Creemos que éste es el camino por el que el Espíritu Santo nos guía en nuestros esfuerzos religiosos y misioneros. A pesar de las muchas heridas que hay en el mundo, en la Iglesia y en nuestra Congregación, estamos llamados a seguir adelante con el poder de Cristo para traer sanación y restauración.
Nuestra identidad
El XIX Capítulo General profundiza nuestra identidad como personas llamadas y enviadas por Jesús. Por eso, enraizados en el Verbo Divino, encontramos en esta identidad el sentido de nuestra existencia, la dirección y la fuerza de nuestra misión, y la realización personal y la alegría de darlo a conocer y hacer que esté presente entre todas las personas de diversas culturas. La Declaración del Capítulo es una invitación y un compromiso a hacer brillar la Luz de Cristo a través de nuestra vida y misión. Estamos llamados a ser misioneros de esperanza.
Ser discípulos fieles y creativos
Para ser discípulos fieles, necesitamos profundizar nuestra espiritualidad trinitaria y misionera y prestar especial atención a nuestro proceso de formación, desde la promoción vocacional hasta la formación permanente. Ser un discípulo fiel es un don y una tarea. Es una vocación alegre y responsable. Sanar las heridas y llevar luz al mundo, reflejando la Luz de Cristo, expresan el compromiso de un discípulo fiel. Como Misioneros del Verbo Divino, estamos especialmente llamados en este momento de la historia a ser discípulos creativos. Esto nos exhorta a ser activos, vigilantes, innovadores, trabajadores, a buscar nuevas respuestas, a encontrar nuevos caminos, etc.
Nos involucramos en la misión con un paradigma de diálogo profético. Esto debe guiar, motivar y convertirse en parte de nuestra vida misionera. El compromiso en la misión está marcado por nuestras cuatro dimensiones características: Apostolado Bíblico, Animación Misionera, JUPIC y Comunicación. El discipulado creativo tiene en cuenta el enfoque de nuestra Congregación y los caminos que hemos adoptado en los capítulos anteriores.
Nuestra responsabilidad
Los compromisos que se describen en esta Declaración no son meras formalidades; son el fruto de un cuidadoso estudio, reflexión y aprobación por parte de los Capitulares. Ahora, cada PRM comparte la responsabilidad de asegurar que estos compromisos se arraiguen en la vida de cada miembro, guiándonos para vivirlos fielmente de una manera tangible, de acuerdo con nuestras circunstancias.
Además de la Declaración, los Capitulares aprobaron varias resoluciones y recomendaciones. Han realizado muchas enmiendas constitucionales que requieren nuestra atención. Somos responsables de darles vida en nuestros respectivos campos de responsabilidad. Todos debemos colaborar para implementarlas con diligencia e integridad.
También es significativo que esta Declaración final del 19º Capítulo General llegue en la ocasión trascendental del 150º Aniversario de la Fundación de nuestra Congregación. Este hito nos recuerda nuestra rica historia y el legado perdurable de nuestras misiones. Cada comunidad y distrito involucrado en el proceso preparatorio del Capítulo tiene ahora la responsabilidad de implementar estos compromisos, enriqueciendo aún más nuestra historia con nuestras acciones actuales. Viviendo estos compromisos, nos convertimos en testigos fieles de la Luz, encarnando la misión de ser «misioneros de todas partes, enviados para todos».
El Capítulo General se desarrolló en el contexto más amplio del proceso sinodal que el Santo Padre está promoviendo para toda la Iglesia. Como comunidad religiosa, las metodologías de reflexión y discernimiento deben ser una segunda naturaleza y estar profundamente arraigadas en nuestras vidas. Fortalecer nuestra práctica de caminar juntos, sin dejar a nadie fuera del círculo, reforzará nuestras prioridades y opciones misioneras.
Invoquemos al Espíritu Santo, el «Padre de nuestra Congregación», para que profundice nuestra comprensión de nuestra vocación religioso-misionera. Que Él nos fortalezca para permanecer fieles al Señor, la Palabra Eterna del Padre, y nos inspire a ser creativos en nuestras respuestas misioneras a los desafíos de nuestro tiempo. Que María, que dio testimonio de la Luz de su Hijo, nos guíe por el camino de la fidelidad para que nuestra luz brille con fuerza ante los demás.
Fraternalmente en el Verbo Divino,
P. Anselmo Ricardo Ribeiro, SVD
Superior General
Roma: 3 de septiembre de 2024