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- julio 3, 2024
Centro Ad Gentes Nemi
Dando forma al futuro: Perspectivas espirituales y selección de liderazgo
Después de las intensas discusiones de ayer, los esfuerzos de colaboración y la meticulosa redacción del documento de trabajo, hoy, los capitulares se tomaron un respiro muy necesario para concentrarse en la reflexión y la preparación espiritual. Este día vital se dedicó a preparar a los capitulares para las cruciales elecciones que se desarrollarán del 4 al 7 de julio. Qué mejor manera de marcar la pauta que con las profundas reflexiones del Padre Arturo Sosa, Superior General de la Compañía de Jesús (Jesuitas).

El Padre Sosa cautivó a los capitulares con sus reflexiones sobre el liderazgo en la vida consagrada, enfatizando que el liderazgo auténtico significa «ser guiado» por Dios en lugar de seguir los propios planes o estrategias. Articuló que el liderazgo dentro de un contexto religioso difiere significativamente del liderazgo secular en la política o los negocios, destacando un enfoque en ser guiado por la voluntad de Dios. Este concepto fue traído vívidamente a la vida a través de referencias bíblicas, particularmente la relación entre Jesús y Pedro. Sosa subrayó que el liderazgo de Pedro estaba anclado en su amor por Jesús y la revelación divina.
El Superior General de los jesuitas destacó los aspectos esenciales de la misión y el discernimiento en el liderazgo religioso, subrayando la importancia de la obediencia y la humildad. Explicó que los procesos de toma de decisiones deben involucrar la consulta y el discernimiento, con el objetivo de alinearse con la voluntad de Dios en lugar de las preferencias humanas o la dinámica del poder. La sabiduría colectiva y los diversos aportes del equipo de liderazgo son cruciales para tomar decisiones completas y guiadas espiritualmente.
Inspirándose en Ignacio de Loyola, Sosa esbozó las cualidades esenciales para la selección de un Superior General, un papel importante para la Sociedad del Verbo Divino. Enfatizó que el Superior General debe tener una profunda vida espiritual y un compromiso con la oración, lo que le permite ser un conducto de la gracia divina para toda la Congregación, asegurando que su misión se cumpla. El nuevo líder también debe predicar con el ejemplo, demostrando caridad, equilibrando la rectitud con la mansedumbre, y poseyendo la magnanimidad y la fortaleza para emprender tareas importantes y enfrentar situaciones desafiantes, incluso a riesgo personal.
Además, el Superior General debe poseer una gran comprensión y juicio en materia intelectual y espiritual, acompañada de prudencia y capacidad para discernir las diversas mociones espirituales. La vigilancia y la perseverancia también son cruciales, ya que el líder debe ser diligente en iniciar el trabajo y persistente en llevarlo a término. Se necesita suficiente salud física y madurez emocional para llevar a cabo sus responsabilidades con eficacia. Debe tener una buena reputación y cualidades personales que le otorguen autoridad moral.

Finalmente, el nuevo Superior General debe exhibir una virtud significativa, amor por la Congregación, capacidad intelectual y la capacidad de trabajar en equipo. Sosa reconoció el desafío de encontrar a alguien con todas estas cualidades, enfatizando la importancia de la vida espiritual, la bondad, el amor por la comunidad, la formación suficiente y la capacidad de trabajo con otros.
A medida que los capitulares avanzan hacia la elección de un nuevo Superior General el 4 de julio, deben abordar esta tarea con discernimiento orante, asegurándose de que su decisión se alinee con la voluntad de Dios. El nuevo líder debe encarnar las virtudes y cualidades semejantes a las esbozadas por Ignacio. Esto no es solo una sugerencia, sino una necesidad para que el líder guíe a la SVD con humildad, obediencia y un profundo sentido de misión. Al adherirse a estos principios, los capitulares pueden elegir un líder que sirva y dirija fielmente a la Sociedad del Verbo Divino.
Reflexionando sobre las valiosas ideas del Padre Sosa, los capitulares pasaron el resto del día en oración personal. En grupos aleatorios, enumeraron tres cualidades o habilidades que creían que debería poseer el próximo Superior General. Luego se trasladaron a sus grupos de trabajo para discutir sobre las habilidades esenciales que debe tener un consejo general, que trabajará en estrecha colaboración con el Superior General para guiar a la Congregación.
Las actividades de hoy, marcadas por una reflexión solemne, han preparado el escenario para las próximas elecciones del nuevo Superior General y de su Consejo. Las percepciones colectivas y el discernimiento de los capitulares indudablemente darán forma a su proceso de toma de decisiones. La elección es inminente, y es un proceso profundamente arraigado en la fe y alineado con el propósito superior de dirigir el futuro de la SVD durante los próximos seis años. El peso de esta responsabilidad es significativo, y el papel de los capitulares en este proceso es crucial.