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- mayo 2, 2025
La Búsqueda de la Identidad: El Camino de los Misioneros del Verbo Divino
Con el inicio del nuevo milenio, un cambio sin precedentes tanto en el mundo como en la Iglesia comenzó a acelerarse. El mundo fue envuelto en el torbellino del desarrollo tecnológico acelerado, la expansión frenética de las redes sociales y el culto al individualismo impulsado por el relativismo posmoderno. Esta nueva realidad ha impactado profundamente la manera de llevar a cabo la misión y ha influido en el sentido de identidad de los SVD.
Movido por estos profundos cambios, el XV Capítulo General (2000) emprendió un proyecto para refinar nuestra misión e identidad a través del diálogo y el compromiso con esta nueva realidad global. Examinemos brevemente esta búsqueda a través de una mirada a los Capítulos Generales del siglo XXI.
El XV Capítulo General introdujo un modelo completamente nuevo de misión mediante el concepto del “diálogo profético cuádruple” e identificó cuatro “dimensiones características” del compromiso misionero SVD. Nuestra identidad debía estar “enraizada en el llamado a dar testimonio del Reino de Dios, en su inclusividad y apertura a la diversidad.” El XVI Capítulo General continuó explorando el “diálogo profético”, con énfasis en la internacionalidad, la contextualización, la inculturación, el diálogo interreligioso y el trabajo por la armonía comunitaria. El XVII Capítulo General identificó a los SVD como “una congregación religiosa-misionera intercultural”, declarando que “la interculturalidad es una característica distintiva y una parte esencial de nuestra identidad.” El XVIII Capítulo sustituyó el término “identidad” por “ADN”, afirmando que “la interculturalidad está en el ADN de nuestra Sociedad” y declarando que “nuestro nombre es nuestra misión.” Finalmente, el XIX Capítulo ubicó la identidad SVD en su enraizamiento en Jesús, el Verbo Divino, lo cual impulsa a los misioneros a ser discípulos fieles y creativos, llevando sanación y luz a un mundo herido.
Estos Capítulos Generales y muchos otros esfuerzos demuestran nuestra impresionante búsqueda de 25 años por una mayor comprensión de nosotros mismos y su expresión práctica a través de la misión en un mundo muy complejo. Sin embargo, este mismo camino plantea una pregunta crucial: ¿Cómo podemos mantenernos enraizados en nuestro carisma fundacional mientras nos adaptamos creativamente a nuevas realidades? ¿Cómo permanecemos fieles, abrazando el cambio e incorporando nuevos elementos a nuestra autocomprensión, sin perder nuestro carácter esencial y transformarnos en algo irreconocible? Tal vez necesitemos “puntos de referencia de identidad” que nos establezcan sobre un terreno firme que preserve el núcleo de lo que somos, permitiendo al mismo tiempo la necesaria adaptabilidad.
Una sabiduría de nuestro pasado podría iluminar este dilema. En 1934, el P. Joseph Grendel, cuarto Superior General SVD, escribió: “Fue, en verdad, según el plan de Dios que nuestro Beato Fundador fue llevado a fundar su Sociedad y también a conferirle un nombre particular. No fue una idea concebida por él mismo; le fue dada por Dios… ya que desde la eternidad nuestra Sociedad estaba presente en la mente de Dios como la Sociedad de Su eterno Verbo Divino” (Nuntius SVD, II, 1934-1938, p. 74).
En nuestra búsqueda continua por refinar la identidad SVD, la afirmación del P. Grendel ofrece dos puntos de referencia esenciales:
- La SVD existe porque Dios la llamó a la existencia con un propósito, el cual la Congregación redescubre continuamente. Nuestra identidad es dinámica, y nuestra búsqueda por refinarla es voluntad de Dios.
- Nuestro nombre define nuestra identidad: somos la Sociedad del Verbo Divino; nuestra fidelidad y comunión profundamente personal y dinámica con el Verbo Divino constituye el núcleo duradero de nuestra identidad.
Usando una metáfora cósmica, podríamos comparar al Verbo Divino con el sol radiante que sostiene a nuestra Congregación en su abrazo “gravitacional”. Como un planeta en órbita, caminamos, navegando por los paisajes cambiantes de la vida y la historia, y sin embargo permanecemos firmemente sostenidos y abarcados por su luz vivificante.
Equipo de Liderazgo del Generalato